Así es, el alcalde y sus concejales, con su irresponsabilidad, mantienen "de facto" la prohibición al disfrute de la tranquilidad y el descanso de los vecinos del barrio de "El Parque". Han pasado varios meses desde que se empezara a organizar un movimiento ciudadano con el fin de que los responsables de frenar este desmadre abandonaran su pasividad en el cumplimiento de sus funciones. Hoy, día despúes del "botellón escolar", seguimos igual o peor.
Los ciudadanos necesitamos que nos representen hombres y mujeres valientes, con coraje, que sepan decir "NO" cuando corresponda, con capacidad para resolver problemas y por su puesto, con vocación de servicio. Nada más alejado del perfil de nuestros actuales administradores. Nuestro alcalde lleva años "intentando conjugar" el derecho a la diversión de unos y el derecho al descanso de otros y la balanza, siempre, sigue inclinada hacia el mismo lado.
Quizás piense, que es mejor mantener atontado a un sector de población, viviendo el Sueño de Baco, no sea que les vaya a dar por solicitar cosas raras como a los jóvenes franceses.
A nuestro alcalde, al que tanto gusta pregonar su catolicismo "pese a quién le pese" en los medios que estima oportuno, le pido, que desde su responsabilidad, sepa hacer respetar el recogimiento y el sosiego espiritual de católicos y no católicos, pregonados o no, durante esta Semana Santa.
Ciudadano