Sr. Alcalde:
Los ciudadanos de Talavera nos estamos levantando contra esta prolongada situación de injusticia a la que estamos sometidos. La buena voluntad de las gentes y la fe hacia los que administran nuestra vida ciudadana, se ha agotado. No podemos seguir contando a nuestros hijos que, el espectáculo que están presenciando, es fruto de la grandeza de nuestro Estado de Derecho y que un sector de la juventud disfruta de él embriagándose, destrozando el patrimonio común (a veces privado) de los ciudadanos, ensuciando, impidiendo la tranquilidad y el descanso de los demás...
No, a nuestros hijos debemos decirles que eso está mal, que los derechos de los que “gozan” algunos, están pisoteando los más básicos de los demás y que no se evita porque los responsables de hacerlo, miran hacia otro lado y dejan de cumplir sus funciones.
Las personas más mayores asistimos a esta visión casi apocalíptica, desconocida hasta ahora, que crece día a día y que nos produce estupefacción y desesperanza, imaginando el futuro de nuestros hijos y nietos.
La Administración Local intenta imponer una imagen ideal de nuestra ciudad (Talavera Cultural, Talavera Ciudad Sostenible, Talavera Ciudad Educadora) que no percibimos como tal, sino como una realidad mucho más triste... Ciudad Insostenible, Ciudad-Taberna...
La juventud no es ni mejor ni peor que lo haya sido nunca, sabemos que es una etapa de nuestra vida en la que se forjan muchas ilusiones pero que también implica inseguridades y miedos, que muchas veces adoptan formas de rebeldía, prepotencia y actitudes desafiantes. Algunos aprovechados sacan magro beneficio de ello.
La juventud necesita, de ese extraño mundo adulto que perciben, un apoyo firme más que tambaleante y nuestra actitud hacia ella no es de tolerancia, es de cobardía.
Señor Alcalde necesitamos una repuesta clara, concreta y comprometida: ¿Se ve incapaz de restablecer la normal convivencia ciudadana en nuestras calles?
Atentamente

